Los repuestos originales tienen el respaldo y la garantía de la marca. Así uno se asegura que está comprando algo confiable.
Son fabricados con tecnología desarrollada por la propia marca, específicamente para determinados equipos.
Para fabricar los repuestos originales, sus materias primas son sometidos a exigentes pruebas para determinar la calidad del producto y luego elaborar el repuesto. Su vida útil es más larga.
Los repuestos genéricos no invierten en desarrollo tecnológico, por eso son más baratos y de menor calidad y menos durabilidad, esto puede resultar más costoso a largo plazo.
Los procesos de diseño de los repuestos originales garantizan el rendimiento del dispositivo.
Los repuestos originales tienen un atributo importante con respecto a los repuestos genéricos: la compatibilidad de actualización. Los fabricantes a menudo ajustan sus equipos para permitir a sus clientes maximizar el rendimiento, la producción y el flujo. Los repuestos originales son siempre compatibles, mientras que los genéricos corren el riesgo de quedarse obsoletos.
El valor viene en una variedad de formas dependiendo de qué aspecto es más importante para su negocio. El valor de los repuestos originales se deriva de la ingeniería, actualizaciones, modificaciones y optimizaciones internas que simplemente no pueden ser ofrecidos por ningún otro proveedor de repuestos genéricos.
El costo real debe compararse con los riesgos inherentes a la instalación, el rendimiento y el impacto que una pieza que no es original puede tener en todo el equipo y el flujo en el sistema.
El valor de los repuestos originales proviene de su capacidad para durar un tiempo específico y ser lo
suficientemente resistentes como para durar entre ciclos de mantenimiento preventivo.
